Afirma Juan Pablo II en Fides et Ratio, palabras más, palabras menos; que la razón es
insuficiente para lograr un conocimiento valedero, que la fe nos lleva a un
conocer más sólido. Dice verdad.
La razón nos ha hecho saber que la viruela no es
castigo de Dios por pecado alguno, que se debe a un virus; controlable a través
de la vacunación. El raciocinio nos hace comprender que la homosexualidad
es una orientación sexual valedera y no un pecado; salvando a los que poseen
esta orientación del temor a la condenación eterna.
La racionalidad nos ha hecho saber que las mujeres
no son inmundas al menstrual o a dar a luz una niña o un varón. Nos ha hecho
saber que el dios que mandó a matar a cuarenta y dos niños por burlarse del
calvo de Elías debe ser un sádico. entre otras generosidades, la
racionalidad me prohíbe matar a mi esposa, hijo o padre, cuando estos me hablen
de otro dios; a pesar, que al no asesinarlos contradiga al Deuteronomio. Aprecio
saber que una mujer violada no debe casarse con su violador; pues, esto
generaría un castigo sumado al horror de la violación.
La racionalidad me ha hecho saber que Jehová es el
dios de la tribu de Jacob, y como dios de tribu es celoso, asesino y
despiadado. Que al hombre le es permitido pensar en conjunto y darse las normas
que respondan a su dignidad y no al egoísmo y pasiones de una familia israelita
mucho antes del supuesto nacimiento de Jesús. la racionalidad me permite saber
cuán ladino son los sacerdotes al encubrir a los pedófilos que en su ceno
habitan. Por fortuna, a través de la racionalidad se que el diezmo es una
estafa, que roba el que pide dinero por hablarte de las tonterías expuestas en
un libro confuso. Que antes de pedirte dinero o trabajo debería tomar el azadón
y ponerse a quitar monte a pleno sol. Mas, la pulcritud del púlpito no se los
permite. desentonaría el color tierra con el amarillo del cáliz.
La razón nos hace saber que un niño jamás es
culpable de la falta cometida por el primer hombre sobre la tierra; y, por
ende, al morir no va al limbo (recientemente determinada teológicamente su no
existencia) o infierno. Las evidencias nos demuestran que la tierra es redonda
(achatada en los polos) y no plana. Y, gústele o no, realmente poco importa;
somos primates en constante cambio y no hijos de Adán y Eva. Por esto, y muchas
razones que ahorita no recuerdo: ¡Viva la Razón sobre la fe!
Dios ¿Cuándo nos librarás de quienes hablan por ti?
Dios ¿Cuándo pedirás al hombre perdón por tus
pecados?

Comentarios
Publicar un comentario