El hombre es un existente que debido a su constitución posee la urgencia de entender, explicarse y explicar el mundo que lo rodea, realidad que irreductiblemente forma parte. Ante la incertidumbre, el desconcierto y el asombro, las explicaciones se hacen necesidad al pretender alcanzar la estabilidad brindada por estas. La necesidad de justificación deriva de la angustia sentida ante la aparente inestabilidad de lo acontecido derredor del hombre. Así, la razón se perfila como capacidad plausible para generar los esclarecimientos que generen aliciente ante la angustia. El mito, surge como respuesta inmediata ante los fenómenos vividos. El mito, como forma de entender y entenderse, posee la argumentación lógica como asidero del pensamiento. La lluvia no cae por caer, es la respuesta de la deidad ante el buen comportamiento. Para los egipcios, la sequía es la consecuencia inmediata del disgusto de los dioses. Osiris es la diosa de la fertilidad y la resurr...
Por y para la literatura.