Carnap es ateo, por lo menos mantiene un pensamiento que cancela y se opone a la tradición metafísica. Pues, de un solo tajo elimina todas las nociones contenidas en ella. Su postura es altamente y discutible y no susceptible a estar equivocada. Pues, sin mayores pruebas cancela la existencia de Dios. Por lo menos como es entendido Dios en occidente. Pienso que para cancelar la existencia de realidades metafísicas, se necesitan pruebas mucho más sólida que un no creer por no creer. Pues, el no creer por no creer, se convierte en un creer sólo por creer, en cierta manera, dogmática. Entonces, el punto de partida del pensamiento del autor significa un arrojarse al vacío, en cierto sentido “un salto de fe” a la manera de Kierkegaard; pero, a una manera inversa, un no creer por un simple no creer. Y como todo salto de fe, le faltan basamentos sólidos. Si en el Medioevo se discutió seriamente sobre el sexo de los ángeles, y su vinculación de esto con la existencia humana. S...
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