“Nadie da lo que no tiene”, frase citada constantemente por Fernando Vallejo en distintos libros y conferencias. Ciertamente, se me antoja que quien no tiene nada bueno que dar a otros es Vallejo. Hay dos posiciones rescatable de todas las peroratas de Vallejo es su amor incondicional hacia los animales; un amor que no cede, que no encuentra medias tintas, que no claudica. Junto a esto, la crítica incisiva hacia las prácticas de cristianismo. La denuncia que hace de los crímenes de los cristianos, amparando sus vicios bajo el amparo de una institución casi intocable. Todo lo demás es Vallejo es repetitivo, cansón, malo. Vallejo, hacia los hombres no puede dar amor, porque no lo tiene. No puede dar buena literatura, porque no la tiene. No puede dar compasión, porque carece de ella. Con muchísimo detenimiento leí “La Puta de Babilonia”, la obra logró captar toda mi atención. Me intrigó el autor y su obra. Comprobé en línea y libros de historia casi todas las citas criminales del...
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