Libertad, consumo total, producción sostenida e ilimitada, progreso continuo: la promesa del dorado en la Modernidad. Alienación y enajenación: nada más. La gran mentira del progreso es el sueño que adormece las conciencias en la ciénaga actual. Miles, millones de babiecas cabeza huecas envilecidos por la promesa del mar de consumo. Mutilación de todas las mutilaciones. Si algo es la expresión absoluta de la modernidad es la barbarie; muerte y desolación. La vida dejó de ser un espacio para vivir desde que superamos el nivel tóxico de monóxido de carbono en el ambiente. Desde ese reciente momento ya no salimos del vientre materno hacia la vida; salimos de la obscuridad para la muerte total, muerte que se completa con el deceso. Y, no sólo nosotros, los culpables, dejamos de tener derecho a vivir tras asesinar el único espacio que teníamos para eso; con los excesos de nuestra existencia le robamos el espacio a los millones de animales que han tenid...
Por y para la literatura.