Con mucho detenimiento leí
El Proceso de Kafka. Desde niño había leído y escuchado que se trataba de una
obra capital de la literatura contemporánea, que en sí era un análisis
minucioso de los sistemas totalitario; un escudriñamiento psicológico de la sumisión
ante un poder omnisciente. Tengo la sensación de haber sido timado. A veces una
cosa es lo que todos afirman de algo y lo que ese algo es.
Lejos estoy de afirmar que
la novela no es buena ni digna de ser leída. Todo lo contrario, la obra es
preciosa. Sólo que muchos repiten sin cesar lo que han escuchado, y tal vez al
aproximarse a la obra no leen más que lo que otros han dicho.
La redacción de El Proceso
es sencilla. Lejos está de rimbombancias y floripondios. Es, sin duda, un
lenguaje directo. No hay flores sin pétalos, espejos que se tuercen. No. Hay
realidad, un hombre que vive una situación angustiante. Sin embargo, creo que
la palabra angustia no se lee a lo largo de la obra, es la sensación que el
lector tiene al involucrarse con lo contado. El lenguaje directo envuelve al
lector, se identifica con lo escrito, se hace cómplice de quienlee. En eso es
un maestro Kafka.
Lo irreal, lo fantástico, lo
sobrehumano es justamente lo más real de la obra. El Proceso destaca por la
crudeza de la realidad. He leído que lo irreal está presente en un juicio del
cual no se conoce la causa, las acusaciones, el progreso de las
investigaciones, el estadio del proceso. Pienso que no es cierto que esto sea
irreal. Quien está sometido a un proceso, cualquiera, lo cree y lo siente así.
Siempre quien ante la autoridad se planta se sabe subyugado bajo el peso de la
realidad. Se sabe un insecto hasta el desenlace del proceso; sea la solución la
absolución o la muerte.
Que Kafka narra en la obra
los sinsabores de su relación con el padre. Muy probablemente. Y lo mágico del
relato es que el padre de K. no existe, probablemente haya muerto. Su padre es
el proceso. La sensación de ahogo, de angustia, de indefensión, de miedo. K.
igual que Gregorio Samsa se sabe un insecto, pues la ley lo aplasta. El peso de
la ley hace libre a quien ejerce el poder no a quien es juzgado.
Que El Proceso sirve como
punto de referencia para el análisis de los sistemas totalitarios. No lo sé. No
sé si Kafka tenía esto en mente al escribir El Proceso, no veo a Kafka
asumiéndose como psicólogo de las épocas. Lo siento un hombre sencillo y
simple, como su prosa quiere gritar lo que ha vivido, su desasosiego y
desamparo. Mas que ser El Proceso un análisis social es una examinación de la
psicología de Kafka.
Cabe, a esta hora,
preguntarse por qué Kafka se siente un insecto. ¿Qué hace que una persona se
subsuma a un poder que lo destruye? Kafka sufre las dolencias y las carencias
que desea sufrir la bota que aplasta a los personajes kafkianos reflejan el rostro
del sufriente en el espejo. Kafka al igual que sus personajes sufre del deseo
de ser dañado. El Proceso mucho más que ser un análisis de los sistemas
hegemónicos como castrantes de las posibilidades humanas, es el relato del
propio deseo de ser atormentado. ¿Cómo salir de la opresión? Los personajes de
Kafka mueren todos, K. es acuchillado, Gregorio es olvidado y muere de
inanición. El propio Kafka es consumido por la tuberculosis. La muerte más que
ser la liberación de un sistema opresor, es en Kafka el final del propio deseo
de tormento. Hay en Kafka mucho de masoquismo. Freud diría del placer a través
del sufrimiento.

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